¿Por qué las Pringles no son patatas fritas?

¿Por qué las Pringles no son patatas fritas?

Es que las patatas Pringles no son en su totalidad hechas de patata, incluso ni siquiera la mitad de sus componentes lo son y esto, aunque no lo creas, resultó beneficioso para la empresa dueña de la marca en materia impositiva, pero el sueño duró poco.

¿Por qué no son considerada patatas fritas las Pringles?

En el siguiente informe  detallaremos de qué están compuestas realmente las patatas fritas Pringles, cómo llegaron a tener el auge que tienen en el mercado mundial y por qué el hecho de que no se compongan del todo de patata en principio resultó un beneficio para la empresa, pero luego significó su peor pesadilla.

Hemos comido este tipo de patatas fritas en tubo en grandes cantidades y de todos sus sabores creyendo que estaban hechas en su totalidad de patata, pero lo cierto es que las Pringles están elaboradas a raíz de una masa que contiene una infinidad de ingredientes entre los cuales se encuentran la harina de maíz, almidón, patatas deshidratadas y grasas vegetales en la mayoría de su composición.

De esta manera, el contenido de patata que se encuentra en cada lámina de Pringles no alcanza el 50% de su composición, algo que la empresa intentó demostrar durante mucho tiempo para pagar muchos menos impuestos de los que significaría que sus productos estén hechos en su totalidad de patata.

¿Por qué no son considerada patatas fritas las Pringles?

En el año 2008 y luego de varias demandas llevadas a cabo por parte  de la empresa Procter&Gamble (P&G) el Tribunal Supremo del Reino Unido aceptó que las patatas Pringles fueran declaradas snacks y no patatas y de esta manera exentarse del pago de impuestos del 17,5% que les cabe a las patatas fritas, para pasar a pagar el 5% que se le aplica a aperitivos a base de galletas saladas o frutos secos, lo cual significó un gran beneficio para la empresa.

Pero ese movimiento les terminó saliendo mal. Al año siguiente, más precisamente en mayo del 2009, dicho dictamen fue revocado por la Corte de Apelación Británica, alegando que el 42% exacto de patata que tiene cada lámina de Pringles en su composición significa un porcentaje más que suficiente de dicho producto para que se catalogue a las Pringles como patatas fritas.

Esto no solo le devolvió a las Pringles el impuesto mayor aplicado a los productos hechos de patata, sino que además le supuso una deuda de aproximadamente 100 millones de libras esterlinas en concepto de impuestos atrasados con intereses por sí ser un producto fabricado a partir de patata según la ley de impuestos inglesa dictaminada en el año 1994.

A qué se debe el éxito de las patatas fritas Pringles

Su forma regular, el hecho de que todas sean del mismo color y su atrayente envase cilíndrico son las características que hacen a las Pringles algo que nos llama la atención y nos dan ganas de tomarlas en los supermercados, pagarlas y llevarlas a nuestros hogares.

A qué se debe el éxito de las patatas fritas Pringles

Pero ¿por qué es esto y a quién se le ocurrió?

Muchos pensaríamos que esta estrategia de marketing en el formato y el envasado se le hubiera ocurrido a una persona con vasta experiencia en el negocio de los alimentos. Pero lejos estamos de eso.

La idea de que las patatas Pringles sean como hoy las conocemos fue de un químico orgánico estadounidense llamado Frederic Baur y nada tiene que ver con estrategia de alimentos sino, como se podía esperar de un científico, con la matemática pura.

La idea que Baur tuvo hace más de medio siglo fue aplicar conceptos físicos para crear unas patatas fritas en forma de paraboloide hiperbólico que se puedan apilar fácil y prolijamente dentro de un envase cilíndrico de cartón.

El beneficio que esto le otorgaría es generar un vacío que no permitiría el ingreso del aire al envase como sucede con las bolsas plásticas que tradicionalmente envuelven a las patatas fritas y de esta manera lograr una mantención del producto a más largo plazo.

Todo se produjo cuando la empresa P&G le pidió a Baur que intentara crear para este producto un envase que revolucionara el mercado logrando el fabricado de patatas con forma uniforme y al el químico comenzó sus estudios hasta recrear mediante sus conocimientos geométricos una patata que tenga una forma similar a una silla de montar. Ahora sólo quedaba llevar ese concepto a la práctica.

Además de las matemáticas, también se utilizó la química

No todo fueron matemáticas en este invento que ideó Baur, pero está patentado bajo el nombre de otro miembro del equipo llamado Alexander Liepa.

Estos también debieron utilizar conceptos químicos para llegar a la concepción de las patatas fritas Pringles, para llegar a las medidas uniformes tanto en tamaño como en grosor.

Desde luego, mediante el corte de una patata tradicional jamás llegarían a ese tipo de estructura de las Pringles, por lo que a estos ideólogos se les ocurriría generar una masa conformada por patatas deshidratadas mezcladas con agua y otros compuestos para llevarla a un molde y freírlas.

En conclusión, esos snacks que tanto te gustan, más allá de contener un porcentaje de patata, son un producto de trabajos matemáticos, físicos y químicos, más que una patata en sí.

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