Diferencias entre imanes y bases magnéticas

diferencias entre bases magneticas e imanes

El planeta Tierra cuenta con diversos elementos naturales, los cuales destacan por incluir propiedades realmente increíbles. En este sentido, es posible distinguir especialmente a aquellos que son capaces de producir fuerzas magnéticas que de acuerdo a la materia involucrada, disponen de características propias.

¿Qué diferencias existen entre las bases magnéticas y los imanes?

Se podría decir que la principal y mayor diferencia entre los imanes convencionales y las bases magnéticas consiste justamente en que estas últimas cuentan con una carcasa de metal, la cual tiene la finalidad de mejorar la fuerza adhesiva que poseen los imanes.

Los imanes consisten en objetos que como ya mencionamos, logran crear campos magnéticos a su alrededor, contando con dos polos principales, de los cuales uno es de atracción y el otro es de repulsión, por lo que podría decirse que se trata de objetos dipolos, lo que significa que disponen de dos polos capaces de atraer y/o repeler a otros materiales ferromagnéticos, e incluso también a varios paramagnéticos.

imanes pegados entre si mismos

Ahora bien, cabe decir que el magnetismo que poseen los imanes se genera debido a una característica disposición de aquellos electrones (es decir, de partículas subatómicas que poseen carga negativa) que componen la materia.

Los mismos cuentan con una rotación intrínseca alrededor de su propio eje, conocida como spin, lo cual permite el desarrollo de los campos magnéticos.

Cabe mencionar que la introducción de energía dentro la materia suele destruir este magnetismo (algo que ocurre, por ejemplo, al aplicar un intenso magnetismo de tipo contrario o un alto nivel de calor), debido a que altera el delicado balance que poseen los electrones.

Por su parte, las bases magnéticas suponen un ensamblaje de hierro junto a imanes; así, la inclusión del hierro permite incrementar las características de potencia con las que cuentan los imanes, logrando que su fuerza se vea potenciada alrededor de 18 veces más. Sin embargo, la fuerza de tracción que poseen las bases magnéticas depende de ciertos aspectos, como la masa del imán, la dirección de magnetización, la clase de material magnético, e incluso la relación entre hierro y masa magnética.

Así, la característica especial que poseen las bases magnéticas consiste justamente en esa carcasa de metal (hierro), dado que la misma permite que la superficie adhesiva del núcleo magnético se mantenga libre, ejerciendo y aumentando su fuerza únicamente de un lado del imán, el contrario a la base.

¿En qué consisten los imanes?

Los imanes se caracterizan por tratarse de un tipo de material, los cuales cuentan con  la capacidad de producir un campo magnético. Gracias a su naturaleza, dichos materiales logran contar con propiedades tanto de atracción como de repulsión al estar frente a diversos metales, incluyendo el hierro, cobalto y níquel.

imanes y bases magneticas circulares

Estas propiedades pueden ser naturales o artificiales. En este sentido, se distinguen las siguientes clases de imanes según su naturaleza:

1.      Imanes naturales

Normalmente están formados por mezclas entre magnetita y algunos otros minerales terrestres, que les permiten contar con propiedades magnéticas de forma natural.

2.      Imanes artificiales permanentes

Consisten en materiales que poseen sensibilidad al magnetismo, los cuales después de frotarse con magnetita tienen la capacidad de replicar sus propiedades ferromagnéticas a lo largo de un extenso período de tiempo, perdiéndolas de manera eventual.

3.      Imanes artificiales temporales:

Se trata de materiales con sensibilidad frente al magnetismo los cuales, después de ser frotados con magnetita, suelen ser capaces de replicar sus propiedades ferromagnéticas, aunque en este caso únicamente las mantienen durante un corto período de tiempo.

4.      Electroimanes

Destacan por ser bobinas de alambre enrolladas en torno a un núcleo magnético fabricado con algún material ferromagnético, por ejemplo, el hierro.

Através de dichas bobinas existe un flujo de electricidad, el cual produce a su alrededor un campo tanto eléctrico como magnético, consiguiendo un imán mucho más potente. Sin embargo, dicho fenómeno solo dura el tiempo que la electricidad se encuentre circulando.

¿En qué consisten las bases magnéticas?

Las bases magnéticas se distinguen por consistir en imanes permanentes, los cuales poseen forma de disco y se encuentran envueltos a través de una carcasa elaborada con hierro, que además de prevenir daños permite conseguir una un nivel de seguridad más elevado al utilizarlas.

Así, es posible conseguir un considerable incremento en su fuerza de atracción, específicamente en la cara imantada, a la vez que permite conseguir diversas clases de sujeción.

Al igual que otros imanes, las bases magnéticas podrían encontrarse fabricadas de igual manera con distintos materiales magnéticos, por ejemplo, ferrita o neodimio; de modo que lo que permite que se distingan y sean especiales no consiste en su material de fabricación, sino en su forma.

Aplicaciones de los imanes y las bases magnéticas

Cuando de bases magnéticas se trata, se puede decir que sus principales usos suelen ser mecánicos, por ejemplo, en el sector agrícola, en los señaladores luminosos tanto de las ambulancias como de la policía, en porta instrumentos, y/o perchas para talleres, etc.

Por su parte, los imanes suelen ser principalmente usados dentro de la vida cotidiana, con aplicaciones tan diversas como podrían serlo en los discos duros de los ordenadores, brújulas, parlantes, motores, freezers o heladeras, bandas magnéticas en las tarjetas de crédito, fotocopiadoras, etc.

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